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Lagar/Lugar

Desde la inversión de roles como empoderamiento campesino, desde la fiesta que es celebración y liturgia, desde la catarsis frenética del solsticio, desde la carnavalización pagana y la adoración a Baco, Cibeles, Saturno, Dionisio, la Virgen de los Dolores y la del Carmen, sin olvidar su relación con las Benditas Ánimas del Purgatorio.

Las ínfulas de los sombreros vestales floreados se apoderan de casas, cortijos, lagares y ventas en los Montes de Málaga. La fiesta se arremolina en torno a las pandas que, armadas de panderos, platillos, guitarras y violín, resuenan
a fandangos en una modalidad poco pulimentada y cateta, llena de aristas. Un modo de sentir que ha permanecido aislado gracias a lo intrincado de sus caminos y lo áspero de sus montañas, a lo impredecible de los tontos y los locos, al fervor de los fiesteros.

Desde la urbe nos aproximamos devotamente, como si de una reliquia se tratase, para impregnarnos de lo que nosotros conocíamos como Verdiales y los lagareños llaman La Fiesta. Descubrir que “los Verdiales no existen” (Jorge R.G. Dragón) e intentar aprehender qué hay más allá de lo que esperábamos encontrar.

Una propuesta audiovisual que parte de la investigación musical, para llegar a la esencia de La Fiesta en clave contemporánea. La búsqueda de una identidad propia a través de lo colectivo, de un lenguaje sonoro que nos traslade de nuestras raíces a las futuras simientes, de una forma de entender nuestro territorio a través del ritual, de lo sagrado, y de la sincronía expresiva a la que nos somete el ritmo ternario de los arcaicos fandangos. Una viaje de ida y vuelta a nuestras montañas.

Ya en el s.XXI, Luz Prado y Pablo Contreras, malagueños que nacieron con los verdiales ya instaurados como parte del sentir de su ciudad, se hacen conscientes de la influencia de la fiesta en la música que a ellos les brota de forma natural. Un estilo propio que amalgama lo local con otros lenguajes coetáneos de su acervo como la música contemporánea, la improvisación libre, el postrock y el folklore de otros países.

Acostumbrados a trabajar sobre propuestas compartidas y colaboraciones, LAGAR/LUGAR es un proyecto que crece desde LOOPA! y de su inquietud por profundizar en una brecha que se abrió en 2013 con el espectáculo “Viva La Guerra”, junto al dramaturgo Alberto Cortés y las bailaoras María del Mar Suárez y Mariché López.

Esta vez, tomando lo sonoro como eje central, LOOPA! provoca un encuentro que aúna su sonido con la perspectiva visual del creador multidisciplinar Saul Wes y el desarrollo conceptual de la artista e indispensable Elsa Paricio.

Idea y dirección: Col·lectiu LOOPA!
Violín, efectos: Luz Prado
Guitarra, efectos, percusión: Pablo Contreras
Batería: Luisongo
Visuales, fotografía: Saul Wes
Desarrollo conceptual, aparato: Elsa Paricio